Cómo vas a preparar tus finanzas personales para Navidad

¿Cómo vas a preparar tus finanzas personales para Navidad?

En este artículo quiero hacerte reflexionar sobre la necesidad de proyectar el comportamiento de tus finanzas personales hacia el futuro.

Hay períodos del año más críticos que otros en este sentido, pero en realidad lo mismo sirve para cualquier momento del año.

Es muy habitual administrar tus ingresos partiendo de plazos y montos muy pequeños: normalmente el mes y el salario recibido en él.

A menudo se ajustan tanto las cuentas que se hace difícil llegar al final de mes, y deseando con cierta ansiedad que se haga efectivo el ingreso del siguiente salario.

Si enfocas tu economía mirando el “mes a mes” o el “salario a salario”, no estás aprovechando todo el potencial que tiene tu capacidad de generar ingresos.

 

Perspectiva: planificar, prever, anticipar, visualizar…

Es mucho más conveniente planificar tu economía levantando la vista y mirar más allá de un solo mes.

Cuánto más lejos miras, mayor perspectiva tienes.

Visualizar lo que te deparan los próximos meses te da mayor capacidad para llegar con tranquilidad a todo lo que deseas hacer.

Tener en cuenta el futuro próximo permite que, con los mismos ingresos, puedas hacer más cosas y sobretodo con mucha más tranquilidad, y con la confianza de llegar a todo.

Visualizar es sinónimo de anticipar, de pensar y tratar de identificar qué ingresos y qué gastos tendrás en los próximos meses.

Es posible que tus planes no se lleven a cabo como habías pensado, pero el simple hecho  de visualizar y haber puesto tu mirada hacia el futuro próximo te dará mayor flexibilidad y mayor control. Ese es su mayor valor.

La visión del conjunto te da ventajas, porque te da mayor cantidad de información. Ésta información será crucial para tomar mejores decisiones.

Todos estamos de acuerdo que es necesario evitar tomar decisiones ahora sin evaluar con detalle el impacto futuro.

El problema es que solemos analizar el impacto futuro de nuestras decisiones solamente cuando las decisiones son importantes, por su impacto en el tiempo y/o su impacto económico (por ejemplo un préstamo hipotecario o automotor). A pesar de que muchas veces lo hacemos sin tener toda la información (sobretodo sin información imparcial= no proporcionada por la parte interesada).

 

El día a día

En el día a día tomas pequeñas decisiones que aparentemente no son relevantes para este conjunto futuro. Son decisiones de poco peso y en principio no parecen amenazar a tu economía (por ejemplo: un café diario, o la compra de unos zapatos nuevos en cuotas).

El problema está en tomar esos “pequeños gastos” contrastando su valor con la capacidad de ingresos total. Te dices:”… puedo permitirme comprarme esos zapatos ahora porque me encantan y porque me lo merezco, además son menos del 10% de mi salario mensual…”.

En ese momento habría que tomar en cuenta muchos otros gastos que hay en curso, como otras compras del mismo estilo, cuotas de compras realizadas en meses anteriores, si tendremos alguna factura “sorpresa” (de las que no llegan todos los meses pero sabemos que están)…

Las compras en cuotas son un gran enemigo del control de nuestros gastos. Si tienes varias compras a pagar en cuotas se hace mucho más difícil saber cuánto te queda por pagar en cada uno de los próximos meses.

Usa cuotas solo en casos puntuales, que puedas controlar fácilmente. Y si es posible todo en una sola cuota, es lo recomendable.

Tu objetivo debería ser simplificar tus cuentas, para que sean más fáciles de llevar.

En definitiva deberías contrastar todo el conjunto de tus gastos del mes contra todos tus ingresos del mes.

Pero no solo eso, deberías contrastar todos tus gastos del mes y meses siguientes, contra todos tus ingresos del mes y meses siguientes.

 

Cambia el mes por el año

Todo el mundo sabe cuánto gana por mes, pero si te pregunto: ¿cuánto ganas al año? ¿lo tienes claro?

Ésta es una de las claves. Pensar anualmente y actuar mensualmente.

Quizás ponerse a planificar y visualizar los meses próximos te suena complicado y no sabes cómo empezar.

Empieza por saber cuánto ganas al año y a “olvidarte” de cuánto ganas al mes.

Es bastante fácil, si eres trabajador dependiente recibes 14 pagos al año (algunos solo 13), 14 mensualidades aproximadamente. Esa es tu cifra.

La otra variable importante es saber cuánto gastas al mes, pero también al año.

El día que sepas bien cuánto gastas al año, con seguridad estarás en una situación en que sentirás tener el control de tu economía.

De nuevo aparece la importancia de llevar un registro de gastos como herramienta clave para controlar tus gastos.

Esta es una de las herramientas más importantes, tanto por la información que te aporta como por la conexión consciente de tu día a día con tu economía.

 

!Navidad, Navidad, dulce Navidad!

Cuando se acercan los últimos meses del año debemos prestar especial atención porque planificar será fundamental.

No sólo para terminar bien el año en curso, también para empezar y encarar el nuevo año con seguridad y solidez económica.

En los últimos meses del año y los primeros del año nuevo se combinan una serie de ingresos adicionales y una serie de gastos también adicionales. Es una especie de tormenta perfecta (perfecta para acabar mal!)

Se conjuran una serie de circunstancias muy relevantes para nuestro bolsillo:

  • Llegan ingresos adicionales de aguinaldos o medioaguinaldos (pagas extras).
  • Mayoritariamente es tiempo de vacaciones, por tanto otro ingreso (salario vacacional) y gastos grandes de las vacaciones anuales.
  • Están las fiestas de Navidad y Año nuevo; comidas especiales, regalos, viajes, despedidas del año, más regalos, es verano y hay más salidas (aumenta el consumo por ocio y descanso).
  • En enero empieza el pago de la patente de autos (si pagas el año entero obtienes una bonificación del 20%!).
  • Si tienes hijos en edad escolar, en marzo empiezan las clases, por lo que en febrero ya debes aprontar todo lo que necesitan.

Estas circunstancias especiales de estas fechas no deben ser tratadas solamente por y para estas fechas, se deben tratar poniendo en perspectiva también los meses futuros (y cuanto más lejos mejor).

Los ingresos adicionales (aguinaldo y salario vacacional) no deben ser vistos solamente en el marco del mes en el que llegan.

Es habitual pensar de la forma: “este mes ingreso más, entonces puedo gastar más” (quizás no lo pienses conscientemente, pero tu subconsciente sabe bien que sí puedes gastar más, y normalmente es tu subconsciente quien toma las decisiones de compra).

Y como son fechas donde oportunidades para gastar no faltan, terminas gastando todo lo que ingresas, y a veces incluso más tirando de tarjeta de crédito!

Es ahora (octubre-noviembre) el momento más importante (y crítico) para levantar la vista y mirar unos meses más allá y tomar decisiones con los objetivos y los compromisos futuros sobre la mesa.

Tomar las decisiones adecuadas en este momento cambiará sustancialmente el futuro próximo de tu economía.

Cuando veas los adornos de navidad en el shopping o en el súper, ponte alerta y preguntarte si estás preparado para la tormenta perfecta!

Vas a tener la oportunidad ideal para generar ahorros, para un colchón de tranquilidad o para una compra específica que necesitas hacer (y así evitar pedir dinero prestado que sale mucho más caro), o pagar la patente en enero y lograr un 20% de descuento.

Gastarlo todo en estas fechas señaladas es sólo una de las alternativas que tienes. Hay muchas otras opciones y la mayoría son más beneficiosas para ti que liquidar todos esos ingresos ahora.

Si el mes a mes te lleva con la soga al cuello y año tras año te encuentras en la misma situación, no puedes permitirte desaprovechar los ingresos adicionales que se vienen para cambiar el punto de vista. Cambiar el rumbo y ver a esa plata (o parte de ella) como una oportunidad para deshacerte de la tensión y el estrés que te genera esa soga.

Mientras no lleves un registro de gastos y no hayas adquirido el hábito, puedes tomar acciones preventivas que te ayuden a controlar el gasto en estos meses de tormenta perfecta. Pon tus propios límites fijando cantidades de dinero máximas a determinados consumos (regalos, vacaciones, salidas, etc), piensa bien qué vas a comprar antes de ir de compras…

También puedes empezar a utilizar herramientas que te ayuden a levantar la vista y proyectar tu vida y tu economía familiar hacia el futuro cercano.

Excel es una excelente herramienta para ello. Seguramente también hay apps que te ayudan a ello (¿conoces alguna? compártela en los comentarios!).

Yo te ofrezco una sencilla planilla Excel, para que puedas hacer proyecciones sencillas de ingresos y gastos hacia tu futuro: Plan Básico Economía Familiar – Ingresos y Gastos.xlsx que puedes descargarte en la sección de Recursos Gratis del Aula de Finanzas Personales.

Úsala para tus finanzas personales y comenta como te ha ido.

Si quieres profundizar sobre cómo registrar gastos, como hacer frente al consumismo al que estamos expuestos y en general mejorar la gestión de tus finanzas personales, te propongo que le eches un vistazo a lo que te ofrece el Curso de Finanzas Personales que estamos dando desde el Aula.

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